Los relatos de Carlos Castaneda sobre sus experiencias místicas extrasensoriales con el chamán indígena don Juan Matus causaron agitación mundial en los años 70. A pesar de que su primer libro parecía una obra de ficción, Las enseñanzas de don Juan fue publicado por su casa editorial, la prestigiosa University of California’s Press, como un hecho documentado.
La vida de Castaneda está rodeada del mismo halo de misterio y confusión que su obra. Él afirma que nació en Sao Paulo, Brasil, el 25 de diciembre de 1935. Su padre, que más tarde se convertiría en profesor de Literatura, contaba entonces con 17 años, y su madre con 15. Debido a la inmadurez de sus progenitores, el pequeño Carlos vivió sus primeros años bajo el cuidado de sus abuelos maternos en una granja avícola de Brasil. A la edad de 6, Carlos se reunió nuevamente con sus papás, aunque por poco tiempo, pues la madre de Castaneda murió con neumonía un año después del reencuentro familiar. Realizó parte de sus estudios en un internado en Argentina, donde sumó el español a su acervo lingüístico, que ya incluía el portugués y el italiano. Terminó sus estudios secundarios en Hollywood High, en Estados Unidos. Tomó unas pocas clases en la Academia de Bellas Artes de Milán y después se dirigió hacia Estados Unidos.
Sin embargo, algunos investigadores han descubierto a un Carlos Castaneda que nació exactamente diez años antes, en la navidad de 1925, en Cajamarca, Perú. Su padre no era literato, sino un relojero y joyero de esta ciudad peruana. Realizó sus primeros estudios en instituciones educativas de Cajamarca. En Lima, obtuvo su bachillerato en el Colegio de Guadalupe y estudió en la Escuela de Bellas Artes. Cuando Carlos tenía 24 años, su madre murió. Este doloroso acontecimiento le impulsó a emigrar a Estados Unidos, en 1951. Allí realizó trabajos ocasionales y, entre 1955 y 1959, tomó cursos de escritura creativa y psicología, entre otros, en Los Angeles Community College. En 1960 cambió definitivamente su nombre a Castaneda, sin la ñ, por facilidad del medio.
Podemos encontrar muchas otras versiones de la vida de este personaje, que falseaba constantemente los hechos sobre los primeros años de su “historia personal” para poder vivir como un guerrero. A partir de esta tendencia de Castaneda, la opinión pública mundial de hace más de 40 años se cuestiona hasta qué punto sus mentiras se hicieron extensivas a sus narraciones, que desde la perspectiva racional parecen productos de la imaginación. Incluso en la actualidad, cuando Castaneda está totalmente desacreditado en el mundo científico, para muchos aún es uno de los más grandes antropólogos modernos y un modelo de vida.
Sólo podemos saber con seguridad que Castaneda entró a la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) en 1959 para realizar sus estudios de posgrado en Antropología. En el verano de 1960, Carlos conoció a Juan Matus, un indígena de la etnia mexicana Yaqui, en una parada de autobús en Arizona. Este encuentro marcó su vida y la de muchos otros a nivel mundial.
A partir de sus experiencias con el chamán yaqui, Castaneda escribió su tesis de maestría, que en 1968 se convertiría en el controversial libro: Las enseñanzas de don Juan. Una forma yaqui de conocimiento. En esta obra se relatan los primeros pasos que Carlos dio para convertirse en un brujo. Para ello, don Juan usó plantas y hongos que permiten el acceso a fuerzas personales poderosas que todo aspirante a “hombre de conocimiento” o chamán debe ser capaz de utilizar. Cuando Castaneda masticó el cactus peyote, vio a Mescalito, un perro negro que representa el espíritu de esta planta. Después de fumar humito, habló con un coyote, practicó la adivinación y vio al guardián del otro mundo. Finalmente, gracias a un ungüento de datura, voló en forma de cuervo. El aprendiz no entendía sus experiencias producidas por efecto de las drogas, por lo que necesitaba de la explicación de su maestro. Al finalizar esta primera fase de aprendizaje, Castaneda se alejó tres años de don Juan, temeroso ante la posibilidad de perder su sentido de realidad.
Su segundo libro, Una realidad aparte, inicia en 1968, cuando Castaneda regresa a donde don Juan para regalarle una copia de su primer libro. Más adelante, el maestro le empezó a preparar para convertirse en un guerrero, que es la instancia previa del “hombre de conocimientos”. Un guerrero no tiene ego, historia personal o sentimientos. Para llegar a serlo, el aprendiz tiene que “ver”, es decir, debe experimentar el mundo directamente, sin la intermediación de la interpretación. Aunque todavía usaba drogas para su entrenamiento, Carlos se da cuenta de que estas sustancias no son más que una herramienta prescindible. Por ello, en su tesis de doctorado, Viaje a Ixtlán, aprendió a ver sin drogas. Finalmente, en Relatos de poder, Carlos pasó la prueba definitiva: saltó de un precipicio, por lo que se convirtió en un chamán verdadero.
El núcleo temático de la saga de don Juan es la ruptura de la percepción racionalista de un joven académico y la aceptación de que la realidad no es absoluta. Aunque la Antropología estudia las distintas visiones del mundo de cada cultura, la obra de Castaneda se opuso al segmento social que consideraba a la visión occidental como superior a las demás. Además, por obvias razones, el aprendiz del chamán yaqui transgrede una regla elemental en Antropología: limitarse a la observación y nunca intervenir directamente en el objeto de estudio.
Sin embargo, para gran parte de la población juvenil, el trabajo de Castaneda fue la respuesta que estaba esperando. En los años 70, el movimiento contracultura de los hippies estaba en auge y buscaba manifestaciones opuestas a las de la estructura social vigente. Además, resultaban muy atractivas las experiencias del autor con drogas exóticas, como el peyote, el humito y el estramonio. Gracias a ello, se explica el éxito atronador que tuvo su obra: sus libros gozaban de total credibilidad por parte de la audiencia, por lo que fueron algunos de los más vendidos durante años.
La veracidad de la obra de Castaneda entre la Academia se rompió definitivamente con los estudios de Richard de Mille. En “El viaje de Castaneda” (1976), señaló los contrasentidos estructurales de la obra de Carlos. Por ejemplo, resulta curioso que nunca haya aprendido ni una designación de una lengua indígena para las plantas o animales del desierto, después de estar tantos años en contacto con un la cultura yaqui. Además, descubrió que los yaquis no usan peyote en sus rituales. Ante esta revelación, el autor de Las enseñanzas de don Juan se justificó diciendo que su maestro fue un nómada, por lo que había absorbido elementos de otras etnias. Finalmente, en “Los papeles de don Juan” (1980), de Mille concluye que el chamán yaqui nunca existió, sino que fue elaborado a partir del compendio de citas de diversos pensadores y científicos. A partir de entonces, Carlos Castaneda no es tomado en serio en el mundo científico, mas bien es recordado como uno de los episodios más vergonzosos de la Antropología.
Más allá de su discutido valor científico, los libros de Castaneda son reconocidos por su riqueza a nivel literario. “La historia de Castaneda se desarrolla con un poder narrativo inigualable en otros estudios antropológicos”, dice la revista Times. Asimismo, la novelista Joyce Carol Oates afirma: “Me parecen una obra de arte sorprendente en la línea temática de Hesse, que trata de la iniciación de un joven en otro tipo de realidad. (Los libros) Están construidos bellamente. El personaje de don Juan es inolvidable”.




