El Domingo de Ramos, como muchas fiestas religiosas, tiene su origen en un evento astronómico, específicamente, en la primera luna llena después del equinoccio de primavera. Éste es el primer día de la Semana Santa, período en el que los creyentes católicos conmemoran la pasión, la muerte y la resurección de Jesús.
En este día se celebran las dos partes del misterio pascual: el triunfo o vida de Jesús, y su muerte o fracaso. En el mundo católico se conoce al Domingo de Ramos como las dos caras de una misma moneda: la cara victoriosa y la cara dolorosa.
La cara victoriosa se representa a través de la bendición de las palmas y ramas de olivo o laurel que los fieles llevan en sus manos, con el fin de rememorar el pasaje evangélico que habla sobre la llegada de Jesús a Jerusalén. De acuerdo con los Evangelios Canónicos, este arribo causó un gran alboroto entre las personas que lo aclamaban como el Hijo del Señor. La cara dolorosa se da por la lectura de la pasión correspondiente a los Evangelios y se representa a través de la eucaristía.
En Quito, la Semana Santa inició con la procesión de San Salvador, en el centro histórico. Decenas de feligreses católicos se reunieron en las principales iglesias de la zona: San Francisco, Santo Domingo, La Compañía y La Merced. Entre las actividades previstas para esta semana se encuentran la Minga de los Granos (que se llevará a cabo mañana a las 16:00 horas en la Iglesia de San Marcos), el Arrastre de Caudas (el miércoles al medio día), la Misa Crismal (el jueves a las 8:30, en la Catedral) y la procesión Jesús del Gran Poder (el día viernes, 2 de abril).






Más allá de cualquier religión, la cara victoriosa y la cara dolorosa es algo inmanente al ser humano. Para más información, la canción Porque los pobres no tienen, de Violeta Parra.