El cuarenta es el juego de tradición quiteña

¿Qué quiteño o buen ecuatoriano nunca ha escuchado frases como “dos por shunsho”, “dos por guapo”, “treinta y ocho que no juega” o “con esta te caigo”? Pues si, en el climax de las fiestas  de Quito, no se puede olvidar un juego tan tradicional como el Cuarenta, que, según muchos nace de un juego español llamado Tute.

Nadie sabe ni sabrá quien lo inventó o trajo pero Quito ha tomado al Cuarenta como el juego oficial de la ciudad. Se juega, como su nombre lo indica, con cuarenta cartas: del As al siete y de la jota a la ka; el resto de cartas (ocho, nueve, diez y jockers) son los perros o puntos. Se puede jugar uno contra uno o pareja contra pareja. La dinámica es la siguiente: las parejas deben sentarse frente a frente, de esta manera quedan a los lados de sus contrincantes. Después de barajar las cartas, debe hacer partir el mazo a su izquierda y repartir cinco cartas a cada jugador por la derecha. Si el participante no hace partir la baraja o reparte mal las cartas, se pasa la mano con dos; es decir, el siguiente a su derecha tiene que repartir las cartas y, además, el otro equipo gana dos puntos.

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Éste es un juego de memoria y estrategia. En el Cuarenta, cada pareja trata de obtener cuarenta puntos. Cada “perro” vale dos. Los puntos

se los adquiere con caídas, limpias, rondas y cartón. Las caídas se dan cuando un jugador lanza una carta y el siguiente jugador le “cae” encima con una del mismo número, las limpias son cuando un jugador limpia la mesa, las rondas son las llamadas “dos por guapo/a” que se dan cuanto se tiene entre las cinco cartas con las que se empieza cada mano tres del mismo número; es por esto que tienes que memorizar las cartas que ya han salido para poder caer o evitar que te caigan. El “cartón” son las cartas que han llevado cada equipo por las caídas, las limpias, sumar cartas (ej: as y tres se llevan con un cuatro) y levantar las cartas iguales que hay en la mesa. El “cartón” se cuenta del uno al diecinueve, después se cuenta desde el seis y éstos se suman a tus perros.

Este juego es tan popular que cada ciudad del Ecuador, en la que se juega el Cuarenta, tiene sus propias reglas. En Quito se juega al “todo dos”, eso quiere decir que cada caída, limpia y ronda vale dos; la caída a la ronda vale cuatro. El cartón cuenta sólo hasta el treinta, si en una mano sacas catorce o más en cartón, ganas automáticamente el juego; si vienen en una mano cuatro cartas de las mismas o hay cuatro caídas seguidas, también.

Los perros los reparte un juez o los mismos jugadores. Si un perro muestra el número indica dos puntos; si está al revés, diez. Al llegar a treinta y ocho existe el “treinta y ocho que no juega”. Al estar a dos puntos de llegar a cuarenta, sólo puede ganarse la partida con una caída.

Las reglas, los dichos, la emoción, tienen que vivirse jugándolo. Cada grupo de amigos tiene sus propias cábalas como la maldición del niño llucho, a un discapacitado no se le cae (cuando lanzas una carta a la ciega), o gritas ¡salta coneja llucha!; el punto es divertirse entre amigos, familia, participar en un campeonato o enseñar a quien no sabe. Estas fiestas de Quito comparte con tus amigos, tómate un canelazo y disfruta con la tradición más divertida de la ciudad.

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Sobre el autor

Malau Egas. Redactora.