Haciendo no importa qué, uno se convierte en no importa quién.
Las bromas capturadas en video no son algo nuevo. Hay de varios tipos, con mayor o menor hilaridad y/o agresividad. Una de ellas es la cámara escondida, donde al final la víctima se entera de que todo fue una broma. Otra es la broma cómplice, como las de Videomatch, cuyo éxito y realismo radica en la participación de personas cercanas a las víctimas. Ejemplo: El peor día de tu vida. Pero existen otros videos cuyo enfoque es mostrar al bromista en acción:
Rémi Gaillard es un comediante francés que destaca por su creatividad y el riesgo que corre durante sus bromas. Ganó notoriedad con el video anterior, en el cual se hizo pasar por un jugador de fútbol. Inclusive el capitán del equipo llegó a abrazarlo, firmó autógrafos, y le dieron micrófono abierto en el estadio. Rémi simplemente dijo: “Tengo un mensaje para el entrenador de Francia: estoy disponible”.
¿Bromas ofensivas?
Pues dependiendo de las susceptibilidad de la persona, meter un balón a una pileta pública resulta algo tremendamente hilarante, o una exhibición de pésimo comportamiento. El aporte de Gaillard es la mezcla de contextos, o la resignificación de lo cotidiano. Por ejemplo, un ascensor puede ser uno de los lugares más tediosos, claustrofóbicos, pero Gaillard muestra en ellos un espacio para una cena íntima, el preludio de un duelo….
Los videos de Gaillard son numerosos como diversos. Puedes visitar su página oficial, disfrutar de un video, creer por un momento que no puede haber nada mejor, hasta que encuentras una broma más loca, peligrosa o tonta que la anterior. Por ejemplo, está la del murciélago, Pac Man, fútbol, Rocky, astronauta. Todas sus bromas se justifican bajo el lema “Es haciendo no importa qué, que uno se convierte en no importa quién”. Uno de mis videos preferidos es el siguiente porque, a través de disfraces, los animales dirigidos por Tarzán escapan del zoológico:




