Usualmente, la primera vez es un eufemismo de la primera relación sexual, pero se puede hablar de la primera vez de cualquier actividad. Al experimentar algo nuevo, con conocimiento previo o no, algo cambia en nosotros. Por ejemplo, la primera vez en una una piscina: maravillosa experiencia, o trauma terrible.
Afortunadamente existen maneras de preparse antes de aventurarse a intentar algo. En lo referente a comida, existen programas como los del canal televisivo Travel and Living, donde el presentador degusta las maravillas gastronómicas de todo el mundo en un viaje no apto para quisquillosos. Programas como éstos informan a posibles viajeros que están a punto o planean viajar a alguna parte. Esto puede opacar un poco el elemento sorpresa, pero también es una gran ayuda al momento de saber a qué atenerse.
A veces, se puede olvidar que también se vive por primera vez. A menos, claro, que nuestra fe nos dé acceso a nuestra vida pasada, o nos prometa una vida futura, acorde con nuestro comportamiento actual. La reencarnación consistente en que una esencia individual (mente, alma, consciencia, energía) vive en un cuerpo material no una, sino varias veces.
De acuerdo con varias religiones dhármicas, el karma sería una energía metafísica que se deriva de los actos de las personas. De acuerdo con las leyes del karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Entiéndase por karma no sólo acciones físicas: también se toman en cuenta las palabras y los pensamientos.






Las primeras experiencias pueden ser cruciales en nuestra vida. Muchas veces la primera impresión es la que cuenta y se vuelve determinante.
Anticipar una experiencia puede quitar el elemento sorpresa es cierto, pero no es lo mismo oirlo que vivirlo así que siempre habrá ese momento sorpresivo en la experiencia real.
Sebas tu crees en la reencarnación?
Hola Anahí. Tienes razón con eso de la primera impresión, en ocasiones es determinante, pero otras vece termina en alegre (o triste) desengaño. Sobre la reencarnación, no sé si me has oído decir algunas veces nos veremos en la próxima vida, pero la verdad no es algo que me preocupa, o atrae. Pero pensar en ello sí es entretenido, desde un punto de vista no religioso (o sea, desde el mío).