A la izquierda: afiche de “Alicia en el País de las Maravillas”, de Burton. A la derecha: afiche de “Alice”, de Svankmajer
Una de las películas más esperadas del año ha sido Alicia en el País de las Maravillas (Alice in Wonderland), dirigida por Tim Burton. La película, más que una reedición cinematográfica de la obra de Lewis Carrol, es una continuación de ella. Todos esperábamos con ansias un filme con las peculiaridades que este director suele ofrecer en cada una de sus entregas, como Edward Scissorhands, Beetlejuice, The Nightmare Before Christmas.
La historia empieza cuando una Alicia adulta (Mia Wasikowska) está presionada por una sociedad conservadora que le exige que se case con Lord Ascot, un hombre con problemas digestivos. Alicia es una joven rebelde, diferente a todos los que la rodean en el mundo real. En medio de una elegante fiesta, sale corriendo atrás de un conejo blanco que nadie más parece notar y, sin querer, cae en un hueco que la lleva al “País de las maravillas” (que en realidad se llama “Submundo”).
Este mundo fantástico está sumido bajo el terror de la cruel y temperamental Reina de Corazones Rojos (Helena Bonham Carter), que quitó del trono a su hermana, la Reina Blanca (Anne Hathaway). Según una profecía de la Oruga azul, Alicia matará al Jabberwookie, una criatura bestial que está bajo el control de la Reina Roja, en el Frabullento Día. Sin embargo, Alicia no recuerda su anterior visita al Submundo y, según la oruga, no es la Alicia que necesitaban (según el Sombrerero loco, a Alicia le falta muchosidad). La protagonista vive un viaje hacia la recuperación de lo que le falta para enfrentarse a la criatura mítica.
Sin embargo, no se puede salir de esta película sin la sensación de que algo faltó. Y no son sólo los huecos que hay en la historia que pretenden explicarse solos -nunca se sabe por qué Alicia no recuerda la primera vez que estuvo ahí-. Tampoco podemos explicarnos qué es ni en qué momento la protagonista recuperó la supuesta muchosidad que le faltaba. Si no, además, se esperaba al Burton macabro que conocíamos de otros filmes, que hace películas truculentas que le hubiera gustado ver cuando era niño. Al fin y al cabo, no es nada nuevo para nosotros enfrentarnos con un guión clásico que tiene un final feliz.
Ni siquiera se pueden salvar las actuaciones. Incluso Johnny Depp es un poco opacado por la Reina Roja, sin mencionar que la protagonista queda opacada por todos los demás personajes. Sin mencionar la desastrosa actuación de Anne Hathaway, pues no sé si alguien entendió qué estaba haciendo la Reina Blanca con sus manos durante todo el film. Este era uno de los estrenos más esperados y, quizá, será uno de los films decepcionantes más recordados de este año.
Esta película entró al mercado de Alicias, donde podemos encontrar mejores adaptaciones que la de Burton. No se puede ni comparar a esta película con “Alice” de Jan Svankmajer, donde lo peculiar está presente en todo momento. En esta película surrealista ni siquiera se necesitó de fantásticos colores o de un gran paisaje para disfrutarla, todo discurre dentro de una casa, donde Alicia (Kristýna Kohoutová) está perdida y sufre diferentes encuentros con el conejo blanco (que es un conejo disecado verdadero al que se le cae la viruta a cada momento), la liebre de marzo, el sombrerero loco y la oruga. Crece y disminuye de tamaño, llora y ríe, se enoja junto a la mayoría de personajes, que no son más que títeres. Esta Alicia está cargada de sentimiento y nos transmite el miedo que cualquier niño podría tener un País de las Maravillas tan extraño. Se la puede ver directamente en YouTube. Aquí la primera parte de este filme:
El film, un cruce entre stop motion y live action, sorprende a cada momento con diálogos introducidos fuera de la historia (que la misma Alicia dice para todos los personajes), música de fondo inexistente, ambigüedad de si es un sueño o no e imágenes que rozan en lo grotesco. Además, la imagen es tratada muy bien, con los planos y colores justos. Y si lo macabro no es lo que se está buscando, la versión de Disney de 1951 cautiva más con su dulzura e inocencia que lo que en este momento está en el cine.





Me acuerdo que una vez vi Alice y no la entendí, y mis papás no sabían como explicarme lo que pasaba.
Creo que el problema con la de Burton es que la profundidad deseada se pierde con la caracterización de cada personaje.
Para mí la película de Burton perdió todo su sentido inicial cuando introdujo el tema de la profecía y la misión. Pasó de Alicia a una copia de Narnia.
Es difícil hablar de adaptaciones y de Tim Burton y de uno de mis libros favoritos en todo el mundo. Pero, creo que antes de lanzar una decepción o un cuestionamiento es bueno investigar. Los dos libros de Lewis Carrol -Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo- representan una de las innovaciones literarias. Los dos textos contienen rimas, cambios de sentido, nuevas locuciones y un sinnúmero de provocaciones al lenguaje inglés. La literatura y el cine son dos lenguajes distintos, similares pero distintos. Creo que Tim Burton ha hecho un excelente trabajo con Alicia, a pesar de tener al fantasma de Disney por detrás. Los huecos que se menciona como que Alicia no recuerda haber llegado al país de las maravillas se halla en el mismo Disney, en la adaptación del 51 (antes de que le corten la cabeza, despierta del “sueño”) Muchos se quejan de que el Alicia de Burton no tiene ese aire gótico. Pero, ¿quién dijo que Alicia es gótico? Yo siempre he creído que es la muestra perfecta del mundo al revés o del carnaval, donde las flores hablan y los conejos se visten. En cuanto a la Reina Blanca, creo q a mí es uno de los personajes que más me gustó. Ella es una chica boba, hay que admitirlo, que prometió no hacer daño a nadie ni a nada. Es una puritana que ni ella mismo se lo cree, y se nota. Por eso, la que parecería una sobreactuación, en realidad creo que dio en el clavo. Creo que me estoy extendiendo mucho, lo siento. Sólo quería aclarar que es difícil hablar y criticar algo, sobre todo algo con tanta historia como Alicia. Pero, siempre es mejor investigar y leer…
Si he leído bien, en lo que más se destaca el libro de Alicia es que Alicia es un personaje que se va encontrando con el resto de personajes, que son desquiciados porque sí, pero nada más. Además, según recuerdo, en lo que más había impactado el libro de Alicia en su época, era que, aunque era un libro hecho para niños, no tenía moraleja. Yo creo que el problema de Burton recae en haber querido cambiar la historia, para darle profundidad y quitarle la idea original. En que quiso hacer Narnia, de un libro que no da para Narnia.
Nunca menciono la palabra “gótico”, que debo decir es un adjetivo muy distinto a “siniestro” o “macabro” que son características que caracterizan a este director, en la mayoría de sus películas, porque en Big Fish, deja esto de lado, pero sabemos que es Tim Burton, porque su estilo es muy marcado. No digo que el libro sea macabro, pero sí esperaba encontrar más del estilo de Burton, por algo lo escogieron para dirigir “El Caballero de la noche”, porque el cómic era oscuro y sabían que el único que podía llevarlo a la pantalla con su esencia era Tim Burton (sacado de “Comic Unbound”). Una vez que aceptamos ver una película, nos dejamos llevar por el director, porque, si es conocido, tenemos ya muestra de su obra y esperamos ver algo que vaya de acuerdo con él.