Creo que todos recordamos a Cristopher Nolan por Memento (2000) y Batman Begins (2005), y sabemos que sus películas son dignas de mirarse. Una vez que Inception (o El Origen, como es conocida en español) llegó a los cines de Ecuador a inicios de agosto, muchos fuimos a enfrentarnos una vez más al mundo extraño y complicado de este director que, esta vez, está relacionado con la ciencia ficción. Y no salimos decepcionados.
Cobb (Leonardo DiCaprio) roba secretos del subconsciente; para lograrlo, ingresa a los sueños de las personas y les convence de que le muestren lo que busca. Pero Cobb tiene un problema: no puede regresar a Estados Unidos con sus hijos debido a un crimen que supuestamente cometió.Gracias a la oferta de Saito, un multimillonario japonés, tiene la oportunidad de realizar un último crimen para regresar a su país. Aunque, esta vez, en lugar de extraer secretos, debe introducir una idea en el subconsciente; es decir, hacer una inception. Tendrá que enfrentarse a muchas dificultades; entre esas, el recuerdo de su esposa, Mal (Marion Cotillard).
La película explora los sueños como tema principal, pero también habla de amor, temor y culpa. Si uno se distrae unos pocos momentos del filme, es casi imposible retomar el hilo. De todas maneras, desde las primeras imágenes nadie quiere descuidarse: la película es un thriller de principio a fin. Asimismo, la actuación de Leonardo Dicaprio es una de las mejores que ha hecho en toda su carrera y, por supuesto, no hay que perderse los excelentes efectos especiales.
Encerrada en una red de misterios, la obra de Nolan no nos deja de sorprender de principio a fin. Una muy buena opción para quien decida ir al cine en estos días.





