“Koyaanisqats0i” es el nombre del primer trabajo del director Godfrey Reggio; éste trabajo de tipo documental es, a su vez, parte de un proyecto más grande del mismo realizador, la “Trilogía Qatsi”, cuyo tema central podría ser englobado en: las transformaciones degenerativas que sufre el mundo debido a la intervención humana desmedida, a su insaciabilidad.
El documental de Godfrey Reggio, sin duda, se ubica en el límite entre el documental y el video-arte, es decir, en el límite entre la conformación de un discurso narrativo y una obra absolutamente plástica. En él, nos enfrentamos a la ausencia de un narrador (tan típico del documental) e incluso a la ausencia de un discurso evidente, que proponga una estructura tradicional; en otras palabras, somos espectadores de un cúmulo, aparentemente caótico, de imágenes que van construyendo la idea central en éste documental de Reggio: “el mundo en desequilibrio”, traducción de la palabra “Koyaanisqatsi” escrita en dialecto Hopi (pueblo ancestral norteamericano asentado mayoritariamente en la región de Arizona).
La trilogía documental “Qatsi” está atravesada por la filosofía de los Hopi, específicamente, por sus profecías, que si mantienen un tema en común es la visión de un mundo caótico, más bien, arrasado por la ambición desmedida que intuyen propia del hombre industrializado; del hombre moderno (y posmoderno) ambicioso, adorador de la máquina, del confort y la economía, de su particular y mezquina visión progresista.
Nos hemos referido a “Koyaanisqatsi” por ser el que mejor conjuga la propuesta visual documental y la propuesta sonora -que tiene su eje en la exquisita composición musical minimalista de Philip Glass-, pero, ante todo, porque es el trabajo que da pie a la “Trilogía Qatsi”. Trilogía que representa un verdadero intento por transformar la construcción tradicional del documental, es decir, por cambiar la perspectiva artística y discursiva de los trabajos documentalistas más clásicos.
Éste primer trabajo audiovisual de Godfrey Reggio, apunta a la emotividad más que a la construcción lógica, a la empatía más que al análisis estadístico. De ahí que su discurso en momentos se transforme en arte puramente, en delirios subjetivos e intimistas, y olvide un poco el tratamiento de la legibilidad de “lo que se cuenta” dentro del documental.
Éste proyecto de Reggio es, sin duda, un video de revisión obligatoria; porque además de ser un manual de armonización de elementos audiovisuales y, en consecuencia, un trabajo estéticamente prolijo con una belleza monolítica, es, sobre todo, uno de esos pocos trabajos que logran entender tan profundamente su tema, tan empáticamente su conflicto que nos impone de manera ineludible su propósito: despertarnos.
Koyaanisqatsi: Una vida fuera de equilibrio es la más famosa de la trilogía, una película de culto para muchos. Aunque data de 1982, pasó gran parte de los años noventa sin publicarse debido a problemas de derechos de autor.
Un documentalista poco convencional
Godfrey Reggio nació en 1940 en Nueva Orleans, la capital del estado de Louisiana al sur de los Estados Unidos. Es conocido por su estilo experimental para hacer documentales con una dura crítica a la sociedad de consumo. Tanto él como su obra son muy poco convencionales. Este director se entrenó durante catorce años para ser monje de la Congregación de Hermanos Cristianos (una orden católica) en la que mantuvo un régimen muy controlado, pero a la que dejo para dedicarse al Cine.
Actualmente, también es un notorio activista político por los derechos civiles en Norte América y mantiene varias fundaciones benéficas que trabajan por mejorar la educación y proveer de atención médica en Nuevo México.
Por sus cintas ha sido galardonado en varios festivales internacionales como: los premios de la audiencia en los festivales de Varsovia y Sao Paulo, por Koyaanisqatsi; y los premios a mejor cortometraje por Anima Mundi en los festivales de Bombay y Seattle.





