Era el verano de 1979, las clases terminaron y un grupo de amigos de un pueblo de Ohio, EEUU, se reúne para filmar una película de zombies en formato super 8 (cintas caseras). Mientras grababan una escena en una estación abandonada de tren, son testigos de algo sorprendente: fatal choque entre un tren y una camioneta o como lo llama uno de ellos “valor de producción”. El tren se descarrila, en un espectacular accidente cinematográfico del que salen bien librados, sin embargo, de entre los vagones en llamas surge algo que cambiará la vida de todo el pueblo.
El esperado filme fue escrito y dirigido por J.J. Abrams (Lost) y producido por nada más y nada menos que por Steven Spielberg (Jurassic Park). La propuesta de Super 8 puede sumarse a la larga lista de historias en las que la humanidad ha luchado contra la amenaza extraterrestre. Al más puro estilo “spielberesco”, Abrams lleva a la pantalla grande un nostálgico recuerdo de las cintas de ovnis y seres de otro mundo que se popularizaron durante los años 50 y 60, como lo fue el clásico La guerra de los mundo (1953), basado en la obra H.G. Wells o La cosa de otro mundo (1951), cuya último remake se estrenará este año. También rinde tributo a las películas rodadas en cámaras caseras de cinta de 8mm con las que se iniciaron muchos de los ahora famosos directores, incluído el mismo Spielberg.
Un grupo de amigos de entre 12 y 14 años que pasarán de ser mini productores de un thiller de zombies a agentes anti invasiones extraterrestres son los protagonistas, aunque podría verse en ellos la figura del director y su célebre productor, incluso de cualquier chico con aspiraciones cinematográficas. Y como todo filme de mostruos encontramos al héroe, encarnado en Joe Lamb (Joel Courtney), el hijo del jefe de policía del pueblo y huérfano de madre, quien a pesar de ser el segundón del grupo, cambia su papel al involucrarse en la búsqueda del misterio que rodea al accidente de tren. Y la bella doncella en apuros, Alice Dainard (Elle Fanning) una temperamental jovencita, cuyo padre es mal visto por todo el pueblo. A esto se suma un elenco de personajes muy divertidos con los que el espectador se puede involucrar fácilmente y son el mayor crédito de la historia.
Aquí el trailer de la película:
Encuentros cercanos desde el pasado
El filme de Abrams tiene como colaborador a un ícono del cine de ciencia ficción. Spielberg no solo colabora en el área de producción; su presencia pesa en la trama. Algunas escenas de Super 8 guardan cierta semejanza con películas como “Encuentros cercanos del tercer tipo“(1977), cinta que marcó el género y lo sacó del cine de clase B (además de impulsar las carreras de Spielberg y Richard Dreyfussy) . Las similitudes entre unas y otras son claras, desde escenas inspiradas en el clásico de los setentas hasta los personajes que con semejanzas obvias.
Recordemos a “Encuentros del tercer tipo”:
Spielberg ha confesado que Super 8 es una suerte de homenaje a “E.T” (1982), pues desarrolla algunas ideas que no se usaron en 1982. Es por eso que sobra decir que entre Super 8 y “E.T” hay coincidencias. La construcción del personaje del alien asemeja mucho al alieníjena que “quería llamar a casa” en más de una manera; son seres incomprendidos, perseguidos y extraviados en un mundo agresivo. Elliot y Joe, ambos mediadores gracias a la inocencia propia de su niñez, cualidad que los adultos parecen haber olvidado.
Por otra parte, Super 8 aborda también la paranoia estadounidense con relación a la posible amenaza nuclear por parte de los soviéticos durante la Guerra Fría. Y hace referencia a uno de los mitos más famosos como son la misteriosa Área 51 y las conspiraciones OVNI. Para la gente de los ochenta (diegesis de la historia) hubiese sido casi normal vivir una experiencia extraterrestre como la que se narra.
Ahora bien, en cuanto a la calidad estética del filme no hay mucho acotar. Es una obra para el entretenimiento, con un lenguaje audiovisual fácil de asimilar. El ritmo de la película es rápido (adecuado para el género de ciencia ficción), los diálogos fueron bien adaptados para los jóvenes personajes de la época y salvo algunos errores de fotografía, el filme posee una calidad estética aceptable.
La obra cinematográfica que prometía grandes efectos especiales y una historia de suspenso que tensaría la piel del espectador, a lo Spielberg, no cumplió con las expectativas del público. Si bien no hay muchos errores en el lenguaje audiovisual, la trama va perdiendo poco a poco el interés de la audiencia. El tema de la invasión alienígena se ha convertido en uno de los lugares comunes del cine de ciencia de ficción, es por eso que, el desenlace del filme se torna predecible y para los espectadores exigentes, aburrido. Con todo, una cinta bastante y entretenida para los fanáticos de este género, con un humor muy inocente por el que vale la pena hasta quedarse a ver los créditos…




