Un documental para “no olvidar”

María Fernanda Restrepo y su padre, Pedro, durante una rueda de prensa previa al estreno - Fotos de Jorge Heras

Era época del gobierno de León Febrés Cordero, período conocido por la dura represión y lucha contra el llamado “terrorismo de izquierda”. Era 08 de enero de 1988, los hermanos Santiago (17 años) y Pedro Andrés Restrepo (14 años) salieron en su auto a dejar a su hermana en el colegio. Su padres estaban de viaje en la costa. Mientras iban a casa de su amigo “el pollo”, fueron detenidos por miembros del Servicio de Investigación Criminal (SIC-10) bajo la excusa de que no tenía licencia de conducir. Nunca se los volvió a ver…

Veintitrés años después, su familia sigue tratando de entrelazar los hechos y testimonios de los implicados, con la esperanza de encontrar los cuerpos de los niños desaparecidos que, se supone, se encuentran en algún lugar de la laguna de Yambo, a pocos kilómetros de Quito. Con mi corazón en Yambo es un documental dirigido por la hermana menor de los Restrepo, María Fernanda, en un intento por rescatar el recuerdo de sus hermanos, en su memoria y en la de los ecuatorianos. Como ella misma comenta: “no se trata de revelar nuevos datos sobre la desaparición, sino que es un homenaje a la memoria”, una mirada íntima sobre la lucha de una familia.

La producción del documental fue un proceso exhaustivo de edición para sintetizar las mil horas de rodaje con que contaba en las dos horas y quince minutos que dura. También lo fue la investigación, no solo por la dificultad para acceder al material documentado y audiovisual, sino por la carga emocional que implicó revivir los episodios más oscuros de su familia y acudir a los sitios donde tuvo lugar la tragedia. Audios y videos de la época, declaraciones de los testigos, grabaciones de las conversaciones entre Luz Elena Arismendi y la policía, fotografías, imágenes de la casa de los Restrepo, de la búsqueda en la laguna y entrevistas a varios de los implicados y la familia, son el material que componen este relato, narrado por la voz suave y emotiva de la directora.

Un guión muy bien trabajado ­­­–ganador del premio de fondos concursables del Consejo Nacional de Cine 2008, 2009 y 2011, y Visión SUDEST– maneja un ritmo constante que mantiene el interés y revela detalles íntimos sobre este caso. El trabajo de fotografía es, tal vez, uno de los elementos que más destacan de la película. El director de fotografía Francois Laso y la directora marcan un estilo muy particular y preciosista con los pequeños detalles y planos que usan como imágenes de relleno entre la narración. La emotiva música que la acompaña fue interpretada por Valentina Ramia y, al final, se puede escuchar la canción Luz Elena de Sal y Mileto.

Imagen de previsualización de YouTube

La cinta se estrena este 14 de octubre en las salas de cine de todo el país. También forma parte de la selección oficial del Festival de Documentales EDOC y fue elegido junto a otros 14 trabajos en todo el mundo para competir por los premios de mejor “ópera prima” y “del público” en el Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam, el más prestigioso a nivel mundial.

Imagen de previsualización de YouTube

El caso Restrepo

La desaparición de los hermanos Restrepo es, posiblemente, uno de los casos más recordados del período de “retorno a la democracia” y uno de los episodios más negros en la historia de la Policía Nacional. Las protestas de la familia reclamando que les devuelvan a sus hijos y que se descubra la verdad puso en la mira pública los abusos policiales y las numerosas violaciones a los derechos humanos durante la presidencia de Febres Cordero. A raíz de éste, comenzaron las investigaciones públicas sobre los desaparecidos, los crímenes contra los miembros de Alfaro Vive y la disolución del Servicio de Investigación Criminal (SIC).

Después de un año de incertidumbre y falsos indicios (fabricados por la misma policía), Pedro Restrepo y Luz Elena Arismendi, padres de los menores, hicieron pública la desaparición de sus hijos. Tornaron la mirada de los medios de comunicación sobre su caso (y otros similares) y llevaron un juicio contra el Estado que tomó cuatro años resolver. Se presume, gracias al testimonio del oficial Hugo España  y los informes de varias comisiones de investigación, que los muchachos fueron llevados a los cuarteles del SIC, donde fueron torturados hasta morir y después se deshicieron de sus cadáveres arrojándolos a la laguna de Yambo. Finalmente, los altos mandos de la cúpula militar que estuvieron implicados no recibieron sentencia, y los que sí fueron enviados a cárceles especiales para policías.

La madre de los chicos no vio la sentencia pues murió en un accidente de auto mientras regresaba de la costa en 1994 junto con su hija Fernanda, quien sufrió graves heridas. Aun después de que en 2008 se realizara una búsqueda minuciosa en Yambo, ningún cuerpo se encontró, y ni la “Comisión de la verdad” logró castigar a los culpables. Mientras tanto, Pedro Restrepo sigue yendo todos los miércoles a la Plaza de la Independencia a reclamar “verdad y justicia”…

Be Sociable, Share!

Sobre el autor

Néstor Polo. Editor de la sección Cine.