El pasado fin de semana, el ecuatoriano Luis Antonio Valencia demostró que aquella lesión sufrida no mermó sus capacidades y gracias a todos los años de experiencia adquiridos en el fútbol inglés , hoy por hoy, Valencia es el mejor futbolista de nuestro país. Las únicas palabras que encontramos para destacar sus participaciones son elogios.
Dos de los equipos más importantes de la liga inglesa, Arsenal y Manchester United, se enfrentaron aquel día. Los puntos en juego eran muy importantes, ya que si los Diablos Rojos lograban ganar, tendrían más posibilidades de acercarse al líder Manchester City, por lo que las expectativas crecían a cada momento.
Comenzado el primer tiempo, pocas llegadas a las porterías demostraban lo conflictivo y parejo del encuentro, pero una escapada por el costado izquierdo, del siempre preciso Ryan Giggs, desembocó en un centro que encontró la cabeza fuerte de Antonio Valencia.
Ya derrotada una de las vallas, el cotejo se volvió más intenso, atrevidas escapadas producían en los espectadores grandes muestras de asombro, que desesperaban a los “Gunners”, en embargo, cuando faltaban pocos minutos para el cierre de la primera mitad, el holandés Van Persie logró concretar el empate.
En el segundo tiempo, los equipos, con cambios y nuevas tácticas, se mostraron distintos, con un objetivo renovado: ganar por ganar. Las llegadas no faltaron, el sonido del balón nunca cesó y las porterías temían ante el enemigo.
Y como un fantasma, desbordando por la parte derecha, el `Tren Amazónico´ (Valencia) intentó una vez más evadir a la defensa; lo consiguió tras una serie de regates y con una sutileza bárbara le puso un gran pase a Welbeck que selló la victoria del MU.
De esta manera Manchester United está a un paso nada más del puntero, y casualmente su compañero de patio, Manchester City. Esperamos que el nivel del “Toño” se mantenga durante todo este año.





