Finalmente no se dio el resultado que todos los ecuatorianos esperábamos en tierras araucanas. Ecuador quedó relegado de una tercera clasificación a la copa del mundo luego de una derrota frente a los chilenos por la mínima diferencia. Terminadas las eliminatorias sudamericanas los países que celebraron su clasificación fueron el seleccionado de Brasil, Chile, Paraguay y Argentina; Uruguay consiguió un cupo al repechaje, a jugarse contra Costa Rica; mientas que en la otra cara de la moneda, quedaron sin clasificación Ecuador, Colombia, Venezuela, Bolivia y cerrando la tabla, Perú.
A lo largo de toda la eliminatoria, Ecuador no mostró la regularidad a la que nos tenía acostumbrados hasta hace pocos años. La falta de un goleador y los sentenciosos g0les en los últimos minutos, que desmoronaban los resultados favorables, fueron la constante en un sufrido y áspero proceso eliminatorio para la “Tri”. El estadio Atahualpa dejó de ser un fortín insalvable para las selecciones del llano, y la falta de carácter dirigencial al momento de pedir o reclamar un arbitraje se hicieron sentir. El unánime “si se puede” esta vez no resulto efectivo y al final de cuentas la hinchada, ilusionada hasta hace poco, se llevó más frustraciones que alegrías.
Luego de la derrota contra Chile, Sixto Vizuete dio su última rueda de prensa como técnico del seleccionado ecuatoriano y fue claro en sus declaraciones al responsabilizar del fracaso al árbitro Fagundes quien pitó el partido contra Uruguay. Aunque el arbitraje no es una excusa para los pésimos planteamientos tácticos, la falta de liderazgo del DT en el camerino y la severa ausencia de arrestos en el equipo, para sostener resultados que se escaparon en el último minuto.
En cuanto a los clasificados, Brasil fue el primer equipo en obtener la merecida clasificación. Con una convincente eliminatoria, mantuvieron una constancia en los buenos resultados y por consiguiente se apoderaron de las primeras posiciones desde el principio hasta el final. Los conjuntos paraguayo y chileno no tardaron en dar la buena nueva a sus hinchadas, en especial los chilenos que no habían sido partícipes de una cita mundialista desde Francia 1998. La tradicional Argentina mostró otra realidad; los dirigidos por Diego Armando Maradona no tuvieron una cómoda clasificación como se esperaría de una potencia futbolera, los malos resultados atormentaban a una hinchada acostumbrada a ganar, sin embargo, se supieron recuperar en los 2 últimos encuentros y lograron llegar a la cuarta posición con justeza y mucho sufrimiento. Uruguay fue fiel a su papel de clásico equipo de media tabla, siempre peleando en esta zona, aunque su triunfo en Quito fue clave para su clasificación.
La selección ecuatoriana luego de esta penosa eliminación quedará sin actividad por un tiempo razonable. Pero lo que más se lamenta es el fin de un ciclo de grandes jugadores, de hombres récord con la camiseta tricolor, y de jugadores que constarán siempre en los libros por haber sido los primeros en disputar un mundial: es el caso de Iván Hurtado, José Cevallos, Giovanni Espinoza, Edison Méndez, Carlos Tenerio… La plantilla tendrá que ser renovada casi por completo, y ahora la esperanza se traslada en la figura de Luis Antonio Valencia, que deberá encabezar el recambio.
Hay que aprender de los errores y corregirlos, tal vez nos venga bien un baño de humildad. Es algo indiscutible que el futbol ecuatoriano está en un proceso de desarrollo y es normal encontrarse con altibajos. Después de una década de glorias, como es común con las selecciones de Sudamérica, es tiempo de replantear todo a la interna, para renovar la fuerza del “¡Sí se puede!”. Hay talento, ahora, hay que trabajar para clasificar en el 2014.




