Días atrás recibí un mail muy interesante, el cual trataba sobre una nueva manera de construir a través de la utilización de materiales reciclados; por esta razón, después de indagar en el tema, les comparto la información encontrada, esperanzado en que les resulte atractiva y, al mismo tiempo, esperando que nos permita vislumbrar los usos diversos que poseen los materiales (reciclables o no) que utilizamos a diario y las incalculables maneras que existen para cuidar el medio ambiente.
Está a conocimiento y vista de todos que la gestión de la basura a nivel planetario es inmanejable: observamos desperdicios en avenidas, aceras, playas, bosques, parques. Pero, ¿a dónde van a parar todos estos desperdicios? Pues son descargados en la tierra y enterrados, también son arrojados en lagos, ríos y mares. En definitiva, todos nosotros estamos contaminando el suelo y las fuentes de agua de nuestro planeta. Solo imaginemos que esta situación continuase; en años posteriores tendríamos a nuestros hijos jugando entre la basura y ellos padecerían una gran cantidad de enfermedades que se propagarían a causa de la contaminación del ambiente y de los recursos naturales (agua y alimentos).
Por estas razones, y para evitar llegar a este terrorífico escenario, la capacidad inventiva humana busca un sinnúmero de soluciones que vayan en contra del proceso de contaminación ambiental y, así, ahora se plantea construir utilizando botellas de plástico como ladrillos. A continuación, conoceremos más a fondo la historia y los detalles de este nuevo e innovador proyecto:
La iniciativa surgió hace diez años en Honduras. Actualmente ha trascendido hasta Bolivia,
Brasil, Argentina y Colombia. La tesis fundamental de sus creadores es que si dejamos de etiquetar a los plásticos como materiales inservibles se genera una mayor conciencia ambiental y un mayor cuidado hacia el entorno. Además, este proyecto busca promover el desarrollo social de las clases menos favorecidas, ya que pueden acceder a tener una vivienda propia a costos muy bajos.
Para la construcción se utilizan las botellas de Polietileno Tereftalato (PET), un material fuerte, peso ligero y poliéster claro. Comúnmente se usa para elaborar recipientes de bebidas, cosméticos, aceites, comida, productos de limpieza y farmacéuticos. Se estima que, anualmente, en el mundo se producen 170 billones de botellas; de ellas, 20 billones son utilizadas en Estados Unidos que, al no ser recicladas, tardarían entre 100 y 1000 años en degradarse.
Gracias al desarrollo de esta forma alternativa de edificar, la basura generada por las botellas está dejando de ser vista como un problema y ha pasado a ser considerada como una solución verde, es decir, convertirlas en una especie de “ladrillo” duradero y económico. Además de los recipientes plásticos desechables se utiliza tierra y escombros. El proceso consiste en tomar las botellas, llenarlas con arena o con basura: plástica reciclable o no reciclable, sellarlas y luego pegarlas con una mezcla basada en tierra, arcilla, aserrín y cemento, para proporcionar mayor firmeza y duración.
Las propiedades físicas y mecánicas de estos nuevos ladrillos fueron determinadas en ensayos realizados en laboratorios de la Universidad Nacional de Córdoba y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Al compararlos con los ladrillos tradicionales surgen innumerables ventajas, por ejemplo: los
ladrillos basados en plástico tienen bajo peso, mayor aislamiento térmico, mayor resistencia mecánica, similar absorción de agua, adecuado comportamiento a la intemperie, son fáciles de clavar y aserrar, presentan muy buena resistencia al fuego y mayor resistencia acústica que los tradicionales.
El método de construcción es el siguiente: las botellas se unen en filas, luego son apiladas unas sobre otras. Cada botella es llenada al máximo con residuos y cerrada con una tapa. Las botellas en filas van formando una pared que se recubre con alambres. Luego, los espacios que quedan vacíos también se llenan con plásticos. Y por último, se recubre a los plásticos con tres capas de cemento del lado interior y exterior del edificio. Las botellas sirven para aislar los ambientes, y conservar la temperatura.
Andreas Froese, el alemán que ideó la técnica de construir con plástico, asegura que las botellas son más duraderas que los bloques de concreto que se utilizan en las construcciones. Él manifiesta que los envases plásticos pueden durar hasta 300 años, incluso mucho más que el cemento empleado para unirlos. Para la construcción de una casa ecológica pueden usarse, aproximadamente, unas 8000 botellas. La organización que lidera Froese en Honduras obtuvo dos premios por sus avances en innovación ambiental por parte de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo: el primero, en el año 2002 y otro, en 2006.
Es evidente que este innovador proyecto genera varios beneficios: reutiliza residuos (plásticos) que estarían contaminando el medio ambiente, brinda nuevas
oportunidades para que las clases menos favorecidas puedan tener vivienda, genera una mayor conciencia sobre la basura y es una muestra de que los problemas que aparentan no tener solución pueden resolverse en beneficio de todos. Además, desde el punto de vista ecológico, esta medida es favorable para el cuidado del medio ambiente porque a través de ella es posible reutilizar los elementos que se consideran desechos y así demostrar a la comunidad planetaria que sí es posible reducir los niveles de basura.
Pasos para elaborar un ladrillo plástico casero:
1.- Recoge la basura reciclable y la no reciclable, es decir: empaques de galletas, recibos del cajero automático, papelitos de apuntes, bolsas y empaques de arroz, frijoles, cereal, etiquetas de prendas que compraste, papel de aluminio, etc.
2.- Recoge los envases plásticos de gaseosas y lávalos con agua para retirar el sobrante de gaseosa. Es muy importante que guardes la tapa. No olvides que todos los tamaños sirven.
3.- Busca un palo del tamaño de la botella, echa la basura en en su interior y apriétala con el palo. No dejes ningún espacio vacío: recuerda que si los residuos quedan bien apretados dentro de la botella, esta quedará más dura y será mucho más resistente.




