Andrés Caicedo es parte básica de la música independiente ecuatoriana

El  baterista quiteño Andrés Caicedo es reconocido por su versatilidad y por su amplia trayectoria junto a grupos y músicos nacionales. Ha participado en varios festivales nacionales de música como el Quitofest, el Festivalfff, el Guayaquil Jazz festival, entre otros. En una pequeña entrevista Caicedo nos contó sobre sus inicios en la música, los proyectos en los que ha colaborado y reflexionó sobre la  situación en la que se encuentra la música independiente ecuatoriana.

Andrés Caicedo inició su relación con la música desde muy pequeño; aprendió a tocar el piano cuando niño y oía mucha música debido a que  su padre siempre fue un melómano. Aproximadamente a los quince años empezó a tocar la bateria y a formarse de manera autodidacta. En  una de sus primeras bandas tocó con Hittar Cuesta y con Diana Cárdenas; debido a la presión de tocar con músicos experimentados el joven Andrés desarrolló rápidamente su técnica. Tiempo después tomó clases con Eddie Mejía, precursor de la enseñanza de la batería en la capital, quien también dio clases en su momento a Ernesto Karolys y Andrés Benavides.

A mediados de los noventa tocó con Dentro de Helena y en un par de ocasiones con Sal y Mileto por la ausencia de Igor Icaza.  También se unió a Sopa de vidrio. Este contacto con bandas que hacían música propia fue el que le hizo tomar un nuevo impulso, ya que se hartó de tocar covers en kermeses colegiales. En el 2000 aproximadamente conoce a Álvaro Bermeo y Mateo Crespo con quienes formaría Guardarraya. “Fue como un respiro tocar con ellos”, cuenta Andrés, porque el rock le estaba encasillando y Guardarraya era una propuesta mucho más tranquila, con un estilo acústico y folklórico, alejado al rock que venía tocando desde hace años.

Para cuando tenía 19 años, Andrés ya había decidido hacerse músico profesional. Entró a estudiar al Departamento de música de la San Francisco (actual IMC) mientras estudiaba Publicidad. Nunca ejerció su profesión y cuando lo intentó no lo logró, la música era lo suyo.  En el departamento de música incursionó en el jazz. Fue parte de la Big band  junto a Cayo Iturralde y Esteban Molina, pionero de la enseñanza del jazz y de la música académica popular en el país, con quien tomó clases de armonía.

En 2001 continuó sus estudios musicales en Nueva york durante un año y a su regreso al Ecuador se dedicó a dar clases y a tocar en pequeños eventos para subsistir.  Se unió a La tetarra y los microtonales junto a Lucho “Pelucho” Enríquez, con quienes realizó una gira por Cuba. Caicedo expresa que su experiencia con Enríquez fue enriquecedora porque se le abrieron las posibilidades para tocar, la música era mucho más libre se prestaba para la improvisación y el juego con otros géneros.

En el 2005  paró definitivamente de impartir clases y de tocar en chauchas. Se dedicó de lleno a la música debido a que produjo y tocó con Esto es eso. Recuerda que le enviaron una maqueta con guitarra y secuencias.  Para lograr el sonido que querían tuvo algunas reuniones con los músicos y concretaron  esa fusión del pasillo con ritmos urbanos como el hip hop.  Esto es eso le abrió las puertas a la masividad ya que fue el grupo que más acogida tuvo nacional e internacionalmente. Al ser el productor y responsable del sonido de la banda fue un gran mérito haber sido nominado a los premios MTV Latinoamérica en México. Pero no todo es color de rosa y cuando regresó de la premiación estaba desgastado porque había tenido presentaciones todas las semanas con sus bandas durante casi un año.

Por esta razón prefirió dedicarse solo a Guardarraya porque considera que es el proyecto con el que más se identifica. También trabajó con el popular grupo guayaquileño Los Nietos en los primeros años que la banda se radicó en Quito. Para este tiempo ya era un músico conocido en el medio, se le facilitaban los contactos con otros músicos para trabajar en proyectos conjuntos. Sin embargo, el reconocimiento que hoy tiene como músico lo adquirió en su mayoría al  haber participado en uno de los proyectos más ambiciosos del país. En el 2007 se unen Guardarraya y Can can para realizar un show conjunto. Fruto de esa unión nació GuardaCan, en vivo desde el Teatro Bolívar.  Debido al éxito que tuvo en la capital salieron a tocar por todo el Ecuador. Acogida similar ha tenido último material de Guardarraya Quitarán di ahí, lanzado a mediados del año pasado. De igual forma realizaron una gira por las principales ciudades del país. Actualmente Guardarraya es considerada una de las bandas independientes más representativas  del Ecuador.

Para Caicedo la música local independiente está progresando de una manera continua. Aún así, reconoce que tomará unos cuantos años para que se establezca una base estable de músicos preparados que innoven con sus propuestas y el público necesario para que su trabajo sea reconocido.

Destaca los medios no le dan el espacio necesario a la música independiente. “En países como Colombia, se exige que la mitad de la música que se rota en las radios sea nacional”.  Este tipo de medidas, aplicadas a nuestra realidad, obligaría a las estaciones a no solo ir rotando música comercial sino también a adquirir música independiente nacional, fomentando su desarrollo.

También aclara que algunos músicos independientes confunden el hecho de ser “indie” y la falta de calidad en su producto. Esa comodidad es la muchas veces hace que se estanque la producción por falta de confianza a las nuevas propuestas. Además sostiene que siempre debe haber un plan cuando una banda intenta lanzar un disco al mercado. Ahora hay  más posibilidades de hacerlo bien. Recuerda que cuando ellos (Guardarraya) grabaron su primer disco no existían estudios con los equipos necesarios para realizar una buena grabación, era toda una odisea lanzar un disco. Para Caicedo también es una prioridad la profesionalización de las bandas. Por ejemplo, cuando se tiene en mente grabar un disco es necesario tener en cuenta muchos elementos como: la preproducción de los temas, hacer maquetas de los mismos, entrar al estudio con un cronograma y ejecutar las canciones precisamente para que las tomas salgan lo mejor posible.

Todos los músicos en escena

Parte de este profesionalismo implica que no solo se tiene que soñar en que se va a recuperar la inversión, sino se debe planificar cómo se va a lograr eso y si lo haces bien, vas a vender. El lado independiente exige una constante promoción del material por cuenta propia para que haya una difusión eficaz del producto. También aclara que hay que todavía no se alcanza una masividad de público que permita a los músicos retribuir, por lo menos parcialmente,  su trabajo, tiempo y esfuerzo.

Andrés destaca que las bandas nuevas ya tienen conciencia de esta situación y están pensando cómo hacer que su música goce de la acogida del público. Ahora los músicos pueden de prepararse más, pueden tocar y pre componer en más de un instrumento y de acceder al estudio de géneros como el jazz.  Andrés nos cuenta que en  su periodo de estudio no había variedad de ofertas para el aprendizaje musical  académico, solo existía el Conservatorio nacional, en el que se imparte enseñanza formal dirigida a la música clásica. Todos estos elementos con los que ahora cuentan los jóvenes músicos influenciarán en la calidad de las composiciones y la originalidad de la música que se produzca en el futuro.

En cuanto a los planes que tiene como músico Andrés tiene planeado sacar un disco doble con guardarraya. El  trabajo  incluirá en una parte versiones electrónicas de las canciones de la banda y en el otro disco un set totalmente acústico. Este disco planea promocionarlo desde finales de este año, pero no hay aun una fecha hipotética de lanzamiento.

También tiene planeado terminar de editar un libro recopilatorio de ejercicios para aprendizaje de batería que consta con ejercicios que él hacía para sus alumnos cuando dictaba clases.

A propósito de su trayectoria se realizó un concierto recopilatorio el 27 de marzo en El Pobre Diablo, donde actuaron tres de las bandas con las que ha colaborado: Can can, Guardarraya y Los nietos. También actuaron Edgar castellanos, Darcila Aguirre y Sebastián Rubiano.  Sin duda fue una velada memorable,  en la que se reconoció a uno de los músicos importantes del Ecuador y de la cual se extrajeron las fotos que acompañan esta nota.

¿La presentación en una palabra?: Excelente.

Conclusión: Hay que ensayar mucho.

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Sobre el autor

Leonardo Morales. Redactor.