Advertencia: intenté ser lo más objetivo posible pero –lamentablemente– estoy indignado por la forma en que nos ningunearon a casi 700 personas la noche del 27 de mayo en la que, se supone, debía presentarse Draco Rosa.
No es justo que hayan creado una expectativa gigante en cientos de personas que asistimos ayer al Punto G. Esperamos como cuatro horas para disfrutar de un show que prometía ser de los mejores que se han visto por estas tierras y al final nos fuimos con un sabor amargo en la boca. Apenas dos canciones pudimos oir de Draco, ¿y después? Nada: los encargados empezaron a desmontar los equipos y se fueron. La gente reaccionó con mucha tranquilidad, de lo contrario ese lugar hubiera quedado como la plaza de toros cuando nunca llegaron los Cradle of Filth.
Al respecto ShowFactory, responsable del evento, publicó un mensaje de disculpa en su página de Facebook.
La verdad no sé como esperan que se les crea todo lo que dicen, pero nos queda el beneficio de la duda. Si la empresa dice haber trabajado tantos años en la organización de eventos es increible que digan que “les vieron la cara” y les falsificaron las firmas. Suena a mentira su disculpa pero desde que existen las excusas nadie es culpable, o en todo caso el culpable es otro. Ahora habrá que ver con qué salen (o a quién culpan) los de la Intendencia.
Por otro lado, también se ha comunicado con la gente Biorn Borg, la banda encargada de abrir el concierto. Ahora que me acuerdo, en la disculpa de ShowFactory no se menciona en ningún momento el trato dado a la banda, ¿cierto? ¿Será que no les interesa? Desde la tarde del 27, Biorn Borg envió un mensaje a través de Facebook en el que se explicaba el cambio de orden en el concierto, ellos tocarían al final “por motivos técnicos fuera de nuestro control”.
Por lo visto, algo andaba mal con la organización y, en efecto, al día siguiente se publicó este mensaje a través de la misma red social:
“Amigos, ayer fue un día muy duro. Pasamos desde la mañana hasta la noche en el lugar del show negociando nuestra participación en él y exigiendo hasta el hastío nuestros derechos básicos de una camerino decente, agua, entre otros (que nunca tuvimos…) Nos fue negada una prueba de sonido. Es una lástima vivir en “carne propia” cómo las bandas locales son tratadas como la última rueda del coche en estos shows. Estamos muy apenados por lo de ayer tanto por ustedes como por nosotros que teníamos gran ilusión de tocar en ese show. El resto es competencia de Show Factory aclarar e indemnizar. Un abrazo para todos. Esperamos sus comentarios. BB”
Esta es la versión de la banda de una situación que pasó desapercibida ayer. Es la segunda cag… mala jugada que les hacen los famosos “empresarios” a los Biorn Borg. Estas empresas piensan que hacen un favor a los músicos cuando los incluyen en este tipo de eventos. Por supuesto están segurísimos de que si en vez de buenos grupos ponen a cualquier banda de covers a abrir el concierto les va a ir super bien, porque estas bandas no exigen el cumplimiento de un rider técnico como mínimo, sino que se amoldan a lo que les ofrecen los productores. Esta falta de respeto hacia la música nacional ya la hemos visto antes en otros eventos como el Rock’n Quito . Precisamente allí los BB y Sal y Mileto pasaron malos ratos por culpa de la mala organización. Este es el comunicado que rondaba por internet en esas épocas:
“COMUNICADO : PORQUE SAL Y MILETO Y BIORN BORG NO TOCARÓN EN ROCK’N QUITO
LO QUE SUCEDIÓ ESTE SÁBADO 01 DE AGOSTO EN EL ROCKN’QUITO DESVISTIÓ LO QUE DURANTE TANTO TIEMPO VIENE OCURRIENDO EN LA CONCEPCIÓN ERRADA QUE EXISTE POR LO MENOS AQUÍ EN QUITO SOBRE EL CRITERIO QUE ENVUELVE A TODA LA ACTIVIDAD ARTÍSTICA MUSICAL DE GRUPOS Y SOLISTAS EN GENERAL.
COMO SAL Y MILETO Y BIORN BORG CREEMOS NECESARIO PROTESTAR Y DENUNCIAR LA FALTA DE PROFESIONALISMO QUE EXISTIÓ EN ESTE FESTIVAL. UNA PRODUCCIÓN PRECARIA, INCUMPLIMIENTO DE LOS CONTRATOS POR PARTE DE LA ORGANIZACIÓN, FALTA DE PREVISIÓN Y UN CASI DESPRECIO HACIA LAS BANDAS POR PARTE DE LOS ORGANIZADORES OCASIONÓ QUE NINGUNA DE LAS DOS BANDAS LLEVEN A CABO SU PRESENTACIÓN.
DESGRACIADAMENTE TODAVÍA EXISTE UN COMPLEJO EN LAS ORGANIZACIONES ECUATORIANAS DONDE PREVALECE SIEMPRE LA IMPORTANCIA Y EL PAGO A LOS CONJUNTOS EXTRANJEROS Y UN COMPLETO OLVIDO A LAS NECESIDADES DE LAS BANDAS NACIONALES.
MUCHAS VECES POR LA NECESIDAD DE HACER CONOCER LAS DIFERENTES PRODUCCIONES ARTÍSTICAS QUE SE DAN PERMANENTEMENTE EN LA CIUDAD, MUCHAS BANDAS SE VEN OBLIGADAS A ACEPTAR LAS CONDICIONES QUE SE LES OFRECE, EN LA MAYORÍA DE CASOS TOCAR GRATIS. ES POR ESTO QUE HAY QUE TOMAR A SAL Y MILETO COMO EJEMPLO DE ACTITUD, LA CUAL SE NIEGA ROTUNDAMENTE A PRESENTARSE GRATUITAMENTE, NO POR FALTA DE COLABORACIÓN CON LOS ESPECTÁCULOS SINO PARA EXIGIR RESPETO Y CRÉDITO A LA ACTIVIDAD QUE ELLOS HACEN: SU MÚSICA.NO PUEDE SER POSIBLE QUE LAS BANDAS SIGAN TOCANDO GRATIS EN FESTIVALES DONDE ADEMÁS NO SE LES DA NINGÚN TIPO DE RESPETO Y LAS CONDICIONES TÉCNICAS SON TAN PRECARIAS QUE LAS BANDAS TERMINAN SIENDO ABUCHEADAS POR EL PÚBLICO SIN SER CULPA DE LA AGRUPACIÓN, SINO POR LA MEDIOCRIDAD DE LOS QUE SE DICEN SER ORGANIZADOS CULTURALES. Y NO PUEDE SER POSIBLE QUE GENTE INEXPERTA SIN NINGUNA CONCIENCIA CULTURAL Y SIN PRESUPUESTO SE LANCEN HACER ESPECTÁCULOS QUE LO ÚNICO QUE HACE ES IRRESPETAR AL PÚBLICO Y TODO EL MOVIMIENTO ARTÍSTICO.
APROVECHAMOS ESTE ESPACIO PARA HACER UN LLAMADO A LOS MÚSICOS PARA QUE HAGAN VALER LA ACTIVIDAD EN LA QUE SE ENCUENTRAN, PARA NO PERMITIR QUE LOS DIFERENTES PERSONAJES QUE ESTÁN RODEANDO LA ORGANIZACIÓN DE ESPECTÁCULOS HAGAN CREER QUE ES UN FAVOR EL QUE ESTOS ESTÁN HACIENDO A LOS ARTISTAS AL PERMITIR ESTAR EN TAL O CUAL EVENTO. ESPERAMOS QUE ESTA EXPERIENCIA SIRVA COMO UN EJEMPLO PARA QUE LA MEDIOCRIDAD QUE HAY EN LOS ESPECTÁCULOS NO SE VUELVA A REPETIR Y EL MALTRATO A LAS BANDAS NACIONALES TERMINE.
SAL Y MILETO / BIORN BORG”
Creo que ya me fui del tema pero en realidad no me importa. Lo único que quiero dejar claro es que uno cosecha lo que siembra, y se aplica en todo:
Mala organización, conciertos de baja calidad o cancelados; falta de castigo a los responsables dichos conciertos, siguen haciendo lo que les da la gana; gente que al final olvida lo que les hacen, hasta el infinito y más allá nos seguirán viendo la cara; buena (muy buena) música, apoyo de los fans.
No ver a Draco fue decepcionante por muchas cosas. La gente que fue al Punto G no solamente era de Quito, era de todas partes del país, e incluso de afuera (mi cuñado se dio el trabajo de venir desde Boston para el concierto y nada…). Tuvieron que dejar de hacer sus cosas para llegar acá y, quien sabe, pagar estadía, comida y demás. Entonces el tiempo y el dinero de la gente¿dónde queda? ¿se pierde y ya? Los consumidores, que a la final somos los que hacemos que estas productoras salgan a flote y crezcan, no somos los que deben pagar los platos rotos por su mal desempeño. Por lo tanto, tenemos que exigir sanciones a los responsables para que estas situaciones no se repitan.
Pero más decepcionante aún resulta darse cuenta de que a los músicos de acá se los trata como a cualquier cosa… ¿Cómo pretenden que salgamos adelante –también soy músico– con lo que hacemos si todavía tienen esa visión coartada por los complejos de inferioridad? Al parecer, no se toman la molestia ni siquiera de conocer la propuesta de las bandas locales. Si lo hicieran, se consideraría a los músicos ¿no creen?
Por ese desinterés se frena el crecimiento de la música contemporánea del país. Ya va siendo hora de que todos, la gente que va a los conciertos y los músicos, exijamos que se nos respete y que se reconozca nuestro trabajo. No es fácil, pero podemos empezar a hacerlo no olvidando estas experiencias. La memoria es frágil, por eso nos hacen lo que nos hacen y todo sigue igual. Fuerza a todos los artistas en general, hay que seguir abriéndonos camino.




