Gary Moore, guitarrista irlandés, falleció la madrugada del 6 de febrero en una de las habitaciones del Kempinski Hotel Bahía, en Málaga. La autopsia demostró que el músico sufrió un infarto, es decir que las causas de la muerte fueron naturales, pero las conclusiones definitivas no se darán a conocer hasta que se obtengan los resultados de las pruebas toxicológicas. Moore llegó al hotel para pasar unas vacaciones y murió mientras dormía. El hecho llamó la atención de muchos de los seguidores del guitarrista, que contaba ya 58 años.
La carrera profesional de Moore comenzó a finales de los 60 en las bandas Granny’s Intention, Dr. Strangely Strange y, especialmente, en Skid Row. Posteriormente, fue parte del grupo formado por uno de los ex integrantes de Skid Row, Phil Lynott. Su carrera como solista inicia en 1973 cuando graba “Grinding Stone”, su primer sencillo. Contó con la colaboración de Ozzy Osbourne en su disco “After the war”, donde el hard core predomina en sus canciones. Con el disco “Still got the blues” da un giro muy importante en su carrera y se posiciona en las listas de éxitos en 1990.
Para muchos, a pesar de ser una estrella de segunda línea, el talento de Gary Moore lo lleva a ser reconocido como uno de los músicos más emblemáticos en la historia de Irlanda, luego de Phil Lynott. Los restos de Moore permanecen en el Instituto de medicina legal de Málaga, en espera de la decisión del juzgado y las acciones de sus familiares para que se realice el traslado del fallecido a su país de origen.




