
La Secretaria de Comunicación ha utilizado varias estrategias para participar activamente en los debates acerca de los proyectos de ley. La Subsecretaria de Innovación y Nuevos Medios, a través del periódico público El Ciudadano, lanzó hace pocas semanas una campaña de apoyo a la nueva Ley de Comunicación. El principal mensaje fue cuestionar a los medios privados y plantear la necesidad de establecer una regulación. La campaña, sin embargo, perdió fuerza hace dos semanas.
El 18 de noviembre, varios medios escritos como El Comercio, El Universo, Expreso, Hoy y sus derivados emprendieron una campaña alternativa a la del oficialismo; estos diarios circularon con unas cubiertas de papel sobre las portadas que decían: “Querido Lector, te agradecemos por preferir nuestro diario. Sabemos que podrías escoger otro, estas en la libertad de hacerlo, es tu derecho, tu elección y eso se respeta. Tienes todo nuestro respeto”.
El principal objetivo de toda ley de comunicación debe ser universalizar el derecho a la comunicación, así como democratizar el acceso a los medios y a las tecnologías que hacen posible el ejercicio de este derecho. Para lograr una comunicación libre, diversa, incluyente, intercultural y participativa, tal y como establece la Constitución de la República, debe tomarse en cuenta el posicionamiento y propuestas de ambas caras de la moneda: los medios públicos y los privados.
Medidas como las que han tomado los medios para apoyar o proponer un punto de vista diferente dan muestra clara del derecho a la libertad de expresión que tenemos todas las personas. Ese derecho comprende la libertad de producir e infundir información de toda índole, sin consideración de fronteras y por cualquier forma y medio. Los medios mencionados exponen su punto de vista particular en la contraportada, en donde se lee: “Elegiste leer esto en total libertad y por tu derecho a estar informado. Por respeto a tu decisión asumimos con seriedad la tarea de informar”. Sin embargo, adosar una ‘hoja volante’ en nombre del respeto resulta paradójico a los ojos y criterio de nosotros, los lectores. Es totalmente contradictorio emprender una campaña exigiendo más respeto cuando los impulsadores de este movimiento obligan a los lectores a consumir un mensaje particular por el que no hemos pagado. Los medios tradicionales aprovechan el escaso nivel de participación del consumidor para imponer contenidos y agendas propias. ¿Dónde está el respeto entonces? Elegir, implica una acción voluntaria de parte del individuo. Nosotros no elegimos leer una portada agresiva, nosotros elegimos ser informados.
Related Posts
Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.



El problema está en que la gente cree que es lo mismo la libertad de expresión y la libertad de prensa. La ley de comunicación no va a prohibir la libertad de expresión (eso fuese inpensable), pero los medios quieren dar esa idea a las personas… como si nuestra “libre expresión” estuviera bajo sus manos. Más respeto se les pide a los canales de tv que engañan, dan cifras falsas y entrevistas sensacionalistas.