Ella es musa para algunos, y cuco para otros. Ella siempre está a la espera, pálidamente amenazante. La indiferencia con las cual nos recibe, parece burlarse sin misericordia de las horas de estrés y reflexiones previas. ¡Gloria (o muerte) a la página en blanco! Ahora, ella ha mudado de soporte: hoy nos enfrentamos al muro en blanco -gracias a Facebook-, y a los 140 caracteres -gracias a Twitter-. ¿Son un reto o una necesidad?
Digo reto porque en Twitter, por ejemplo, los microcuentos adquieren otra dimensión. Microcuento en el sentido estricto de la palabra, no reflexiones, aforismos o frases rebuscadas seguidos del hashtag microcuento. Otro desafío literario que conozco, es hacer un microcuento de apenas seis palabras. Confieso que no participo en él con la frecuencia que quisiera, dada su complejidad y mis deseos de crear una historia autónoma. Menciono necesidad, pues hay perfiles que, gracias a dispositivos móbiles y otras herramientas, se actualizan constante y detalladamente, de manera enfermiza o maniaca.
Pese a sus numerosas comparaciones con Facebook, cabe resaltar lo siguiente: Twitter no es una red social. Es información periódica, no necesariamente patética o doméstica. No es otro Facebook como creen algunos, tampoco su reemplazo o competencia. Twitter, junto a Plurk, Identi.ca, Jaiku, Tumblr… son servicios de microblogging.
Quizás Twitter comparte algunos beneficios como los amigos, los contactos, pero lo importante es la calidad de los posts, ya que todo usuario se enfrenta al reto de los 140 caracteres. Lo paradójico es que algunos seres, herederos de algunas costumbres de las redes sociales, llenan la Twittósfera con miles de mensajes diarios. Sea esto criticable o no, cabe recordar que cada quien le da el uso que quiere a sus cuentas -por ejemplo otros seres, más extraños y creativos, tuitean dibujos e imágenes mediante símbolos y herramientas desconocidas por mí-, y al final, no es obligación seguir a alguien. Es más, puedes recomendar que no lo sigan.
La calidad de un tweet depende de lo que cada cual juzgue valioso. ¿A quién sigues con mayor afán?, ¿a quién has dejado de seguir?






A propósito de microliteratura, hay un concurso abierto hasta el 30 de noviembre sobre Caperucita Roja en 140 caracteres.
Sobre microblogging, en mi opinión servicios como Tumblr o Posterous, que admiten blogging ligero, a pesar de su versatilidad no clasifican al prefijo “micro” cuyo estándar es Twitter.
Gracias por el dato del concurso Pato. ¿Blog ligero? Esa definición no la conocía.